AL VUELO/ Gas

Por Pegaso

Parece que se pondrá de moda, como todo lo que hace y ocurre alrededor de AMLO, la gaseada que les dieron ayer a los alcaldes mamones, arrabaleros y reaccionarios que pretendían hablar directamente con nuestro amado Pejidente para pedirle que se moche con más recursos presupuestales.

Acá, desde mi búnker pude ver cómo los heroicos elementos que custodian el majestuoso Palacio Nacional se daban gusto con el dedo, vaciando el contenido de los envases de gas mostaza en los ojos de los revoltosos munícipes.

Como siempre, aquí, en esta columna, daremos unos útiles y sabios consejos sobre la mejor manera de rechazar a ese tipo de vándalos, para que de aquí en adelante lo piensen mucho antes de ir a la sede del Gobierno Federal a exigir más presupuesto para los municipios que gobiernan.

Estos son algunos bonitos y divertidos métodos de disuasión, usados ya en otros países del mundo, con resultados sorprendentemente efectivos:

1.- Napalm: Si los alcaldes insisten en ir a buscar al Pejidente, les recomendamos el uso del napalm o gasolina gelatinosa. Con un cerillito que les avienten, bastará para “quemarlos” ante la opinión pública, y también de manera literal.

2.- Foso con cocodrilos: Como en los castillos medievales, los fosos con cocodrilos difícilmente podían ser traspasados por los invasores. Bastaba con subir la puerta de acceso principal y la fortaleza se convertía en un coto inexpugnable, donde el príncipe estaba seguro sin que ningún insolente villano lo molestara.

3.- Agente Naranja: Este producto químico, rociado sobre el grupo de los agitadores causa discapacidad y malformaciones congénitas en sus descendientes. Así que si los alcaldes insisten en tocar las puertas de Palacio y no quieren que sus hijos nazcan con dos cabezas y cuatro brazos, tendrán que abstenerse de hacerlo.

4.- Drones asesinos: Ahora que se han puesto de moda los ataques a instalaciones petroleras en Arabia Saudita, utilizando drones con explosivos, bien haría el equipo de seguridad de Palacio Nacional en blindar con este tipo de artefactos el perímetro del edificio. De esa manera, los finos sensores de los drones podrán detectar a cien metros de distancia cualquier intento de manifestación y proceder a eliminar la amenaza.

5.- Alambres de púas/cerca electrificada: Si todo eso no resulta, siempre es bueno volver a lo básico. Una buena cerca con alambre de púas es efectiva para contener a los revoltosos, y más, si se le agrega una corriente de 50 vatios. No hay alcalde, por más picudo que sea, que aguante una buena sacudida.

6.- Perros entrenados: Estos gentiles chuchos no sólo sirven para salvar vidas en los derrumbes de edificios por temblores, o para detectar droga en los aeropuertos. Pueden ser útiles como elemento sorpresa, cuando algún alcalde pretenda colarse al interior del inmueble. Basta con un chiflido para que el animal salga disparado hacia las partes nobles de los malvados ediles. Se recomiendan especialmente las razas Pittbull, Rottweiler y Doberman.

7.- Luchadores de Sumo: Con seis o siete de estos rechonchos luchadores orientales, no habrá Presidente Municipal que logre pasar, aunque traigan a sus guaruras.

Es natural que el mandatario se sienta apabullado por tanto problema que existe en el país, para que además le traigan los alcaldes más broncas, exigencias y peticiones.

“¡No hay derecho!”,-como decía el genial mimo mexicano, Cantinflas.

Si todas estas recomendaciones no lo convencen, siempre queda el recurso de la ley del hielo.

Y los dejo con el refrán estilo Pegaso que a la letra dice: “Poseo divergente información”. (Yo tengo otros datos).

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