LA COMUNA. José Ángel Solorio Martínez.

Huguito y la Rebelión de los Ingenuos.

Huguito Reséndez Silva, secretario del ayuntamiento de Victoria, Tamaulipas, perfila su emigración de MORENA para instalarse en las filas del Partido Verde. Se vio muy melosamente cerca -en el cumpleaños- del dirigente estatal de los verdes, Manuel Muñoz Cano. Como queriendo fijar su postura, un tanto chantajista, con la IV T y su Segundo Piso, para tensar la cuerda e intentar sacar la candidatura, con el amago de su escurrimiento.

No parece ser muy sensata la estratagema.

Sobre todo, porque representaría una fractura con el bloque político en el cual milita. Tomaría caminos distintos -aunque no lo quiera-: Reséndez Silva por el PV a la alcaldía y Lalo Gattás por la diputación federal.

Más complicado será el margayate si van en coalición MORENA-Verde en alcaldías y diputaciones: no cabría la sobrerrepresentación política de una sola corriente de autoridad; es decir: sería remotísimo que los dos, monopolizaran los espacios estelares de poder en la capital del estado.

¿Dónde quedaría Pepe Braña?

¿Qué pasaría para Luis Illoldi?

¿Y la diputada Catalyna Méndez?

El análisis de Huguito se deriva de una supuesta fragilidad de la administración de Américo Villarreal Anaya. Lo que, a su juicio, le brinda la oportunidad de ocupar esos espacios de autoridad perdida; e incluso, actuar osadamente para disputarle el tutelaje de las candidaturas a las presidencias municipales.

Eso ha ocurrido en el pasado en Tamaulipas. Más por la capacidad de presión de los factores nacionales, que por la debilidad del gobernador. Algunos secretarios de estado se han impuesto sobre algunos gobernadores; sobre todo en ciudades de importancia estratégica nacional: Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros; ha ocurrido en el sistema político articulado por el PRI, el PAN y MORENA.

No es el caso de Huguito.

Su mayor soporte es el dirigente tamaulipeco del PV. El cual es, un pequeño fragmento perdido en el universo del sistema político regional. Un auténtico parásito de la IV T en Tamaulipas.

De ahí se pueden hacer especulaciones sobre sus posibilidades reales.

El ingenuo secretario, está haciendo una apuesta de todo o nada.

O al menos es como lo está planteando equivocadamente. Dice: voy a ser candidato a la alcaldía; no dice: voy a ser alcalde.

En el fondo de su conciencia, sabe que tiene escasas -muy escasas- expectativas de ser jefe edilicio. Con todo y la eventualidad de ser candidato del PV.

En su fantasioso escenario, creen -Muñoz Cano y Huguito- que Geño va a apostar su capital político y económico por ellos.

La rebelión de los ingenuos siempre termina en fracaso.