AL VUELO/ Caca

Por Pegaso

Andaba yo volando por los nubosos cielos de Reynosa cuando me enteré de la más novedosa y nunca escuchada frase del Pejidente.

“El corrupto está quedando mal visto. Estigmatizado. ¡Fuchi, caca!”,-dijo al referirse a ellos y esa nueva ocurrencia circuló en los últimos días por todos los meridianos y hemisferios del anchuroso mundo.

Sin embargo, ayer mismo citó a la crema y nata de la corrupción mexicana, a los hombres y mujeres con más billetes, a los que se han enriquecido con el dolor de los mexicanos, para comprometerlos a comprar los archifamosos cachitos de lotería para la rifa del avión presidencial, que será el 16 de septiembre de este año, por montos de 20, 50, 100 y 200 millones de devaluados pesos.

Para ello, se organizó una comilona en Palacio Nacional, donde asistieron un total de cien millonetas que se quedaron con los ojos de plato cuando el mandatario les pidió su cooperación “voluntaria”. Me recordó el caso del chino aquel al que le dijeron: “O coopelas, o cuello”.

Y los cien hombres y mujeres más ricos de México, los que gozaron por décadas de la complicidad de políticos corruptos, que se beneficiaron con la cancelación de abultados créditos fiscales, comieron de la mano de ALMO. De su palma degustaron con fruición los tamales de chilpitín y chocolate.

No sé si el Pejidente separó de antemano a los empresarios corruptos de los que no lo son y en la cena que les ofreció en Palacio Nacional sólo estuvieron los impolutos.

Más yo no lo creo así porque no hay uno que tenga limpia la conciencia.

Entre los nombres de la selecta lista estuvieron María Asunción Aramburuzavala, del grupo Tresalia Capital, Daniel Chávez, del Grupo Vidanta, Daniel Servidje, del Grupo Bimbo, Carlos Peralta, de IUSA, Miguel Alemán Velasco, de Interjet y ABC, Antonio del Valle, de Mexichem, Antonio Suárez, de Grupomar, Olegario Vázquez Aldir, del Grupo Empresarial Ángeles, Emilio Azcárraga, de Televisa, Carlos Bremer, de VALUE Grupo Financiero, Miguel Rincón, de Biopapel y por supuesto, el infaltable Carlos Slim, del Grupo Carso.

La bola de pillines que se han enriquecido asquerosamente con el sufrimiento de los mexicanos, han sido beneficiados en años anteriores con la condonación de millonarias sumas que debieron pagar de impuestos.

En una publicación digital de la Revista Forbes del 22 de mayo del 2019, con base en una información de Reforma, se mencionan las siguientes empresas y grupos corporativos como los principales beneficiarios por el SAT: Pfizer, Chedraui, Liverpool, Palacio de Hierro, 7 Eleven, Cinépolis, Hewlett-Packard, Grupo Carso, América Móvil, General Motors, CEMEX, Minera México, Grupo Maseca, Industrias Peñoles, AT&T, Tele Azteca, Grupo Elektra, Cargill, Televisa, Volkswagen, Club América, Club Necaxa, Cablevisión, Grupo Herdez, Grupo Industrial Saltillo, Ternium, Arcelormittal, Jafra, Fuller y Aeropuertos de Cancún, las cuales se ampararon para que no se diera a conocer en ese momento el monto de sus adeudos fiscales. Con lo que les perdonó el SAT se pudo haber pagado la deuda externa íntegra, construir miles de escuelas y cientos de hospitales.

¿Cómo ven a estos angelitos?

A mí, en lo personal, me encantaría que ALMO se faje los pantalones y vuelva a nacionalizar Teléfonos de México. Así, en lugar de que los mexicanos compremos teléfonos celulares en 25 mil pesos con rentas mensuales de mil pesos, podremos gozar de un atractivo subsidio.

Así, todos traeremos en la bolsa un exclusivo iPhone 11 Plus Note Max Pro, sin pagar el borbotón de lana que actualmente engruesa la cartera del mofletudo empresario Carlos Slim.

Termino mi colaboración con el refrán estilo Pegaso: “Inclusive los acaudalados vierten líquido lacrimal”. (Los ricos también lloran).

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